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Presentación del proyecto

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Este es un proyecto para unificar autoridades desde el euskera puesto en marcha entre profesionales de bibliotecas y centros de documentación de los siete territorios de Euskal Herria y de la diáspora vasca transfronteriza.

Es el resultado del trabajo de un grupo de profesionales de toda Euskal Herria; trabajo que es posible poner a disposición de los profesionales gracias a los medios técnicos de Eusko Ikaskuntza.

*Antecedentes del proyecto y grupo de trabajo

En 2017 un grupo de profesionales se reúnen y constatan las dificultades que tienen a la hora de catalogar los fondos vascos: no existe una herramienta de consulta común para las autoridades vascas, una lista de autoridades de personas. Las bibliotecas nacionales de España y Francia cumplen ese cometido para la normalización de las autoridades de persona en castellano y francés, pero, a falta de una Biblioteca Nacional Vasca, ese trabajo no se ha realizado para el euskera de manera sistemática y unificada.
Ante la necesidad de disponer de esa herramienta de trabajo, ese grupo de profesionales decide formar un grupo para normalizar las autoridades vascas. Su objetivo es crear una referencia fiable, unificada y duradera para los profesionales y las bibliotecas, así como para las entidades normativas internacionales (BNE, BNF, VIAF...).
Al crear el grupo de trabajo, y considerando que concernía a profesionales de toda Euskal Herria, se apostó por tener una representación lo más amplia posible. En estos momentos forman el grupo:

  • 5 miembros de la red BILKETA, que reúne a las bibliotecas de Ipar Euskal Herria (representando a IKAS Pedagogia Zentroa, el Museo Vasco de Baiona, la Biblioteca de Baiona y la Biblioteca de la Universidad de Pau y los Países del Adour, UPPA).
  • 4 miembros del Gobierno Vasco (representando al Servicio de Bibliotecas, Euskariana, HABE Liburutegia y EIMA katalogoa).
  • 2 miembros de las bibliotecas de Navarra (representando a ASNABI).
  • 1 miembro de la Biblioteca Azkue de Euskaltzaindia.
  • 1 miembro de la Biblioteca Jon Bilbao de Reno (Nevada).

En la toma de decisiones del grupo ha sido fundamental tener en cuenta que debían ser válidas para los profesionales de toda Euskal Herria y se ha tenido en cuenta las diferencias, en herramientas y formas de catalogación, entre Iparralde y Hegoalde.

*Metodología de trabajo

**Ámbito de trabajo

El objetivo del proyecto es la normalización de las autoridades de persona con nombres y apellidos vascos, para fijar cómo es la forma de esas autoridades en euskera. Antes de especificar el ámbito de trabajo, es importante definir qué se entiende por bibliografía vasca: las obras publicadas o producidas en Euskal Herria (sea cual sea la lengua de publicación o producción, el tema, el formato ...) y las obras que, aun estando fuera de este ámbito, se publican o producen en euskera o están relacionadas con la lengua y la cultura vasca. Teniendo en cuenta esta definición, entran en el ámbito de trabajo de este proyecto:

  • Las autoridades de persona con apellidos vascos, nacidas en Euskal Herria o susceptibles de incluirse en una bibliografía vasca. Por ejemplo, Txiki Benegas (nacido en Caracas y fallecido en Madrid) o Xabier Iruxo (nacido en Caracas). En cambio, no se aplican los criterios de este proyecto en el caso de personas que, teniendo apellidos vascos, no han nacido en Euskal Herria ni tienen ninguna relación con la bibliografía vasca. Por ejemplo, el escritor argentino Julio Cortázar.
  • Personas con apellidos no vascos, pero que se integran en la bibliografía vasca y, por lo tanto, entran en el ámbito de trabajo del proyecto (Louis-Lucien Bonaparte, Esteve Materra, René Cassin, Antonio Valverde). En esos casos habrá que analizar si esas autoridades mantienen las grafías de sus lenguas o deben darse en euskera, porque la tradición cultural vasca ha fijado esas formas.
  • La lengua de las obras de los autores y autoras arriba mencionados no se tendrá en cuenta para la aplicación de estos criterios. Es decir, en el ámbito de trabajo del proyecto entran las personas que han producido su obra en euskera, así como las que los hayan hecho en otros idiomas.

**Método de trabajo

  • Se realiza un informe por cada autoridad: se recogen y analizan las diferentes formas que se han utilizado hasta hoy día para referirse a esa autoridad (las formas que han fijado las entidades normativas, las formas utilizadas por el autor o autora, las formas que se han utilizado en las ediciones y reimpresiones posteriores a su muerte, las que se utilizan hoy en día en las fuentes de referencia). Las fuentes principales son las siguientes: VIAF, ISNI, BNE, BNF, AUBI, Azkue liburutegia, Bilketa, Wikipedia, Auñamendi... Se aplican los criterios establecidos por el grupo de trabajo y en el informe se recoge la forma que se ha elegido como forma aceptada. Las excepciones a los criterios generales se justifican debidamente. La función del informe es documentar la información y garantizar una decisión basada en una normativa para las autoridades.
  • Teniendo en cuenta la magnitud del trabajo y la importancia que para este proyecto tiene la historia del euskera (el proceso de fijación de una grafía propia y la normalización de la lengua), el corpus de autoridades se ha divido en 3 grupos:
    • Autoridades clásicas (las fallecidas antes de 1900).
    • Autoridades contemporáneas anteriores a la estandarización de la lengua (las fallecidas entre 1900 y 1978). Para definir este grupo se ha tenido en cuenta que el primer conjunto de normas del euskera estándar se da en 1968. Se han añadido 10 años a esa fecha porque se ha estimado tiempo suficiente para la fijación y socialización de esas normas.
    • Autoridades contemporáneas (las fallecidas después de 1978 y las que están vivas). El euskera está estandarizado y la sociedad conoce las normas.
  • Se distingue entre dos tipos de autoridad:
    • 1 / Autoridades de persona que cumplen una función en la creación de la obra (autores o autores, traductores o traductoras, ilustradores o ilustradoras...).
    • 2 / Autoridades de persona como materia (que constituyen la materia de una obra).
    • Para la catalogación es necesario crear registros de autoridad en ambos casos, pero en esta etapa del trabajo, se ha dado prioridad al primer grupo.
  • Se hacen dos tipos de informes: más extenso en el caso de las autoridades con apellidos vascos y más conciso en el caso de las autoridades con apellidos no vascos pero que entran en la bibliografía vasca.

*Normas

**Autoridades clásicas (las fallecidas antes de 1900)

***Criterios lingüísticos

Las autoridades que forman este grupo fallecieron antes de la estandarización del euskera. Es una regla general de catalogación para elegir la forma aceptada de una autoridad de persona respetar el deseo de esa persona y escoger la forma más conocida y que la propia persona haya utilizado en las obras publicadas en su lengua.
Siendo esto así, cada lengua ha tenido su proceso de estandarización y las formas aceptadas de las autoridades clásicas se han adaptado a los estándares de cada lengua. Por ejemplo, la Biblioteca Nacional de España ha adaptado la grafía del apellido de Miguel de Cervantes a la forma estándar castellano actual (no da Çervantes como forma aceptada).
En las normas de catalogación publicadas por el Gobierno Vasco se especifica que para establecer la forma de una autoridad de persona “Sarreraren oinarria izango da egileak bere hizkuntzan argitaratutako lanen arabera duen izenik ezagunena” pero se añade una nota en la que se aclara que, en el caso de los apellidos con grafía vasca, se debe dar una respuesta a los problemas creados debido a la tardía normalización de la lengua y se especifica que se priorizará la grafía aceptada por Euskaltzaindia.
Asimismo, el manual para la catalogación de autoridades de la Red de Lectura Pública de Euskadi, para el caso de las autoridades clásicas, las fallecidas y los personajes históricos también hace referencia a este punto. En Francia la norma NF Z 44-061 de AFNOR trata sobre las autoridades de persona. Esta norma establece que la forma aceptada será la más utilizada por el propio autor o autora.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, se establece como norma lo siguiente:

  • Para las autoridades con apellidos vascos se dará preferencia a la grafía estándar vasca y esa será la forma que se dará como aceptada. Se utilizan como referencia: el nomenclátor de Euskaltzaindia, en especial la Base de Datos Onomástica Vasca (EODA), para apellidos, nombres y topónimos, y el “Nomenclátor de Navarra” para la toponimia de Navarra.
  • Los apellidos no vascos, en su mayoría franceses, castellanos o gascones, se mantienen con las grafías estándares de cada lengua. En algunos casos habrá que valorar si hay que dar en euskera el apellido o el nombre.
  • Para los nombres de pila se han establecido los siguientes criterios:
    • 1. El uso. Si la forma en euskera no se ha utilizado no se adaptará el nombre de pila a la grafía vasca.
    • 2. La forma utilizada en las fuentes en euskera.
    • 3. La forma utilizada por la propia persona.

**Excepciones a los criterios lingüísticos

Se han hecho algunas excepciones a las normas generales arriba mencionadas:

  • En el caso de algunos apellidos, no se ha aplicado la forma estándar aprobada por Euskaltzaindia, ya que esa forma estándar tradicionalmente no se ha usado y tampoco tiene uso en la actualidad. Por ejemplo: Baroja / Baroxa. Para decidir los casos de excepción se ha tenido en cuenta el uso y la aceptación que esas formas estándares han tenido en la sociedad en los últimos 40 años.
  • En el caso de algunas autoridades con apellidos castellanos o franceses se ha preferido la grafía en euskera porque por tradición y uso han llegado así hasta nuestros días. Por ejemplo: Belapeire, Materra.

**Criterios para el establecimiento de la forma aceptada en euskera

Para las formas de autoridad de persona que se dan en euskera, se han establecido una serie de criterios:

  • La autoridad puede tener dos apellidos. Se priorizará el uso.
  • Se elimina la partícula “de” entre el nombre y el apellido.
    Por ejemplo: Agirre, Manuel (1748-1800) y no Aguirre, Manuel de (1748-1800).
  • Sin embargo, se mantiene la partícula “de” si se trata de apellidos compuestos que proceden de la Edad Media (por ejemplo, Lopez de Abetxuko, Lopez de Aretxaga, etc.). A partir de 1600 estos apellidos compuestos se fosilizaron creando un sólo apellido. Euskaltzaindia también los trata como apellidos compuestos en la base de datos EODA.
  • Diferente caso es el de los apellidos que siguen el sistema patronímico propio de la Edad Media. Hasta 1600 era habitual el uso de apellido, patronímico y nombre. Se tendrá en cuenta en el caso de autoridades nacidas antes de 1600.
    Por ejemplo: Salazar, Lope Gartzia y no Gartzia de Salazar, Lope.
  • Cuando los apellidos compuestos son vascos, se escriben sin tilde (por ejemplo, Martinez de Ubago Mitxelena, Luis). En cambio, cuando el apellido compuesto en castellano, se mantienen las tildes (por ejemplo, Fernández de la Cuesta).
  • Cuando la forma aceptada se da en euskera se eliminan las conjunciones “y” y “e”.
    Por ejemplo: Armona Murga, José Antonio (1726-1792) eta ez Armona y Murga, José Antonio de (1726-1792)
  • Asimismo, se ha decidido eliminar los sufijos “-tar” y “-dar” por no adaptarse a la grafía actual y al uso estándar.
  • En los casos en los que es necesario hacer referencia al origen geográfico de una autoridad se utiliza el sufijo “-koa”.
    Por ejemplo: Diego Lizarrakoa, Joanes Etxeberri (Sarakoa), Joanes Etxeberri (Ziburukoa), Ignazio Loiolakoa, Jaime Corellakoa, Joan Salaberri (Ibarrolakoa), Diego Jose Altzokoa, Prantzisko Elizondokoa.
    La única excepción es la de Pernando Amezketarra, que en su día fue así nombrada, así se ha recogido en la tradición y así se ha utilizado en todas sus referencias.
  • No se utilizan las siglas de órdenes religiosas (O.F.M. por ejemplo) en las formas aceptadas de autoridad. Se decide no utilizar estas siglas porque en Iparralde no se utilizan. La Biblioteca Nacional de Francia, cuando hace referencia a las órdenes religiosas, no utiliza sus siglas latinas, sino que da su nombre francés. A menudo, esa información no se da en el encabezamiento, sino que en la información adicional del registro de autoridad.
    Por ejemplo: Bartolome Santa Teresa (carme déchaux ; 1768-1836)
    Por otro lado, esta información es difícil de entender hoy en día. Si la información sobre la orden religiosa es relevante, se puede dar en el registro.
  • Seudónimos y nombres de religión:
    • En el caso de los bersolaris clásicos, hay que tener en cuenta que han sido conocidos sobre todo por sus sobrenombres y que esa es la forma más conocida y utilizada.
    • Cuando la forma más conocida es el sobrenombre, la forma aceptada será ese sobrenombre:
      Por ejemplo: Bilintx (1831-1876) y no Bizkarrondo, Indalezio (1831-1876)
    • Cuando la forma aceptada es el sobrenombre, se indicará que no es el nombre real de la persona y se darán como formas no aceptadas el nombre y el o los apellidos:
      Por ejemplo: Bilintx (1831-1876)
      < Bizkarrondo, Indalezio (1831-1876)
      < Bizcarrondo Ureña, Guillermo Joaquín Indalecio (1831-1876)
      < Bizcarrondo, Indalecio (1831-1876)
      < Bilints (1831-1876)
      < Vilinch (1831-1876)
      < Bilinch (1831-1876)
  • Cuando la persona es conocida por su nombre de religión, el encabezamiento se formará con ese nombre:
    Por ejemplo: Diego Lizarrakoa (1524-1578) y no Ballestero de San Cristóbal y Cruzat, Diego (1524-1578)
  • Cuando un autor utiliza tanto seudónimos o nombre de religión como su nombre y apellidos reales y ninguna forma es predominante, se preferirá el o los apellidos y nombre reales para la forma aceptada.
  • Cuando el sobrenombre está formado por dos palabras, se dará en orden directo como nombre propio: Pernando Amezketarra y no Amezketarra, Pernando. Sin embargo, en ocasiones el sobrenombre puede funcionar como apellido, siendo esta la forma más conocida y la recogida en los catálogos de autoridades:
    Por ejemplo: Axular, Pedro (1556-1644)
  • En algunos casos, para romper la homonimia o porque, por tradición, se ha utilizado esa denominación, a la estructura “apellido, nombre” se le añadirán otros calificativos:
    Por ejemplo: Etxeberri, Joanes (Sarakoa) (1688-1749) Etxeberri, Joanes (Ziburukoa) (ca.1580-1665?)
    Etxeberri Dorre, Piarres (1636?-17..), (Dorre no apellido, pero tradicionalmente se ha utilizado ligado al mismo).
  • Títulos nobiliarios. A fin de que sean entendibles en euskera, los títulos se dan detrás del apellido y nombre:
    Por ejemplo: Munibe, Xabier Maria, Peñafloridako Kondea (1729-1785) y no Peñafloridako, Xabier Maria Munibe, Kondea (1729-1785)
  • Reyes y reinas. No se tomará el sobrenombre como parte de la forma aceptada (Antso Nagusia, Antso Handia) sino el título (Iruñeko Erregea, Nafarroako Erregea...).
    Por ejemplo: Antso Gartzeitz III.a , Iruñeko Erregea (ca. 992-1035) y no Antso Nagusia Iruñeko Erregea (1004-1035)
  • Para los santos y santas, el calificativo se pone detrás en euskera.
    Por ejemplo: Frantzisko Xabier, Santua y no San Frantzisko Xabier

**Fechas

  • Cuando las fechas de nacimiento y muerte se conozcan, se darán de esta forma: (1811-1858).

En caso de duda, se utilizarán las siguientes opciones:

  • 15.., si sólo se conoce el siglo.
  • 158., si se conoce la década, pero no el año exacto.
  • 1580? cuando no existe absoluta seguridad sobre la fecha.
  • Ca. 1580 cuando la fecha se sitúa en un año concreto con un margen +/- de 5 años.
    No se utilizan las abreviaturas “fl.” o “l.”. En Iparralde no se utilizan. Se indicará el siglo.